El ejercicio físico adaptado durante y después del tratamiento oncológico es una de las intervenciones más eficaces que existen. Trabajamos con el respeto y la cautela que tu proceso merece.
Primera conversación gratuitaSi estás leyendo esto, es porque tú o alguien que quieres está pasando por algo muy exigente. No estamos aquí para darte más cosas que hacer.
Estamos aquí para ofrecerte algo que muchos pacientes oncológicos descubren que les ayuda más de lo que esperaban: moverse.
El ejercicio adaptado es la intervención más eficaz contra la fatiga oncológica, superior incluso a los fármacos disponibles (Cochrane Collaboration, 2019).
El entrenamiento de fuerza durante la quimioterapia preserva la masa muscular y mejora la tolerancia al tratamiento.
Los pacientes activos reportan significativamente mejor calidad de vida, menor ansiedad y mejor autoimagen durante el tratamiento.
Estudios prospectivos en cáncer de mama, colon y próstata muestran asociación entre ejercicio regular y mejores índices de supervivencia.
No improvisamos. No hacemos promesas. Seguimos un protocolo estricto que comienza con tu equipo médico.
Cuéntanos tu situación: diagnóstico, tratamiento actual o pasado, efectos secundarios, limitaciones y objetivos. Confidencial.
Pedimos un informe de tu oncólogo confirmando que el ejercicio físico está indicado en tu caso y señalando cualquier restricción.
Sin comparaciones con ningún estándar externo. Solo tú contra la versión de ti misma/o que eras la semana pasada.
Tu programa es único. Se revisa y ajusta cada 2-4 semanas según tu evolución y tu estado de cada momento.
Sesiones individuales o grupos muy pequeños. Espacio limpio, climatizado, con el equipamiento adecuado. Seguimiento por WhatsApp entre sesiones.
Por una hora a la semana, no soy una paciente. Soy una persona que se mueve, que entrena, que está viva.
— Alumna en proceso oncológico, año 2